Cómo Hacer Ayuno Intermitente Sin Pasar Hambre: Trucos, Menú y Beneficios
El ayuno intermitente se ha popularizado porque, bien planteado, puede simplificar la rutina: comes en unas horas concretas y el resto del tiempo no. Ahora bien, el problema más común es el mismo: “lo intento, pero paso hambre”. Y si pasas hambre de forma constante, lo más probable es que lo abandones, o que lo compenses con atracones y acabes peor que al principio.
La buena noticia: la mayoría de personas no pasa hambre por “falta de fuerza de voluntad”, sino por errores muy concretos (horario demasiado agresivo, cena poco saciante, poca proteína, poca fibra, mala hidratación, estrés, sueño corto…). Ajustando eso, el ayuno suele hacerse bastante llevadero.

Nota importante (salud): esta guía es informativa y general. El ayuno intermitente no es para todo el mundo. Si estás embarazada o en lactancia, eres menor, tienes bajo peso, antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria, diabetes o tomas medicación que dependa de comidas, consulta antes con un profesional sanitario.
Qué es el ayuno intermitente (explicado sin tecnicismos)
Ayuno intermitente no es “no comer”: es ordenar horarios
El ayuno intermitente es una forma de organizar cuándo comes. No te obliga a comer “alimentos mágicos”, ni es una dieta cerrada. Simplemente concentras tus comidas en una “ventana” de horas y dejas un tramo del día sin ingesta (o con bebidas sin calorías).
Hay gente a la que le encaja porque reduce picoteos, porque se adapta bien a su jornada, o porque le ayuda a mantener un déficit calórico sin contar calorías. Y hay gente a la que no le encaja porque le genera ansiedad, mareos o una relación peor con la comida.
Tipos más comunes: 12/12, 14/10, 16/8 y 5:2
- 12/12: 12 horas sin comer y 12 horas para comer. En la práctica, muchas personas ya lo hacen sin llamarlo “ayuno” (por ejemplo, cenar a las 21:00 y desayunar a las 9:00).
- 14/10: 14 horas de ayuno y 10 de ingesta.
- 16/8: 16 horas de ayuno y 8 de ingesta (uno de los más populares).
- 5:2: 5 días “normal” y 2 días con ingesta muy reducida. Suele ser más duro y no es ideal si tu objetivo es “no pasar hambre”.
Si eres principiante y tu prioridad es no sufrir, empieza por 12/12 o 14/10.
Antes de empezar: quién NO debería hacerlo (y cuándo consultar)
Aquí conviene ser claro: aunque a muchas personas les va bien, no es un “todo vale”.
Embarazo, lactancia, menores y bajo peso
En general, no se recomienda ayuno intermitente en embarazo y lactancia por necesidades energéticas y nutricionales, ni en menores. También conviene evitarlo si estás bajo peso o con riesgo de desnutrición.
Diabetes, medicación y riesgo de bajadas de azúcar
Si tienes diabetes o tomas medicación que afecta al azúcar en sangre, el ayuno puede aumentar el riesgo de hipoglucemia si no se ajusta bien (y esto puede ser peligroso). Si tomas medicación para tensión o corazón, en ayunos largos algunas personas son más propensas a desequilibrios de electrolitos. En estos casos, habla con tu médico antes.
Antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria
Si has tenido anorexia, bulimia, atracones o una relación complicada con la comida, el ayuno puede empeorar patrones de restricción/compensación. En ese contexto, suele ser mejor elegir otra estrategia.
Por qué pasas hambre al ayunar (y por qué suele mejorar)
Hambre real vs antojo (cómo distinguirlo)
- Hambre real: aparece poco a poco, notas el estómago vacío, te comerías “comida normal” (no solo chocolate), y mejora claramente al comer.
- Antojo / hábito: aparece de golpe a una hora concreta (por costumbre), suele pedir algo específico, y a veces desaparece si te distraes, te hidratas o esperas 15–20 minutos.
En ayuno intermitente, el primer reto es que tu cuerpo está acostumbrado a ciertos horarios. Con unos días o un par de semanas, muchas personas notan que el hambre se “recoloca”.

Errores típicos que disparan el apetito
- Empezar con un ayuno demasiado largo (por ejemplo, saltar de golpe a 16/8).
- Cenar poco y mal (solo ensalada, o solo carbohidrato sin proteína).
- Comer muy poco en la ventana y llegar a la noche con hambre feroz.
- Poca proteína y poca fibra (comidas “blandas” que no sacian).
- Dormir poco y vivir con estrés: el apetito se vuelve más difícil de gestionar.
Trucos para hacer ayuno sin pasar hambre
Empieza fácil: el paso “invisible” (12/12)
Si hoy cenas a las 22:30 y desayunas a las 8:00, tu ayuno es de 9,5 horas. Un primer paso muy llevadero es:
- Cenar 30–60 min antes o
- Desayunar 30–60 min después.
Con eso, sin darte cuenta, te plantas en 11–12 horas. Mantén eso 1–2 semanas y luego, si te apetece, sube a 13–14.
Proteína y fibra: el combo que más sacia
Para la mayoría de gente, el “secreto” anti-hambre no es el horario: es qué comes en la ventana.
Prioriza en tus comidas:
- Proteína: huevos, yogur griego natural, queso fresco, pollo/pavo, pescado, legumbres, tofu/tempeh.
- Fibra: verduras, fruta entera, legumbres, avena, patata enfriada, pan integral de verdad, semillas (chía, lino).
Y acompaña con grasas saludables en dosis razonables (AOVE, frutos secos, aguacate). La idea no es “comer muchísimo”, sino comer de forma que aguantes.
Cena estratégica para levantarte con menos hambre
Si tu ventana de comida va, por ejemplo, de 13:00 a 21:00, la cena manda.
Una cena que suele funcionar:
- Verdura + proteína + algo de carbohidrato (si te sienta bien).
Ejemplos: - Tortilla francesa con espinacas + tomate aliñado + una rebanada de pan integral
- Merluza al horno + verduras salteadas + patata cocida
- Lentejas con verduras y huevo duro
- Ensalada grande “con chicha”: base de hojas + atún/garbanzos + huevo + maíz + AOVE
Evita cenar solo “un yogur” o “una ensalada pequeña” si luego pretendes ayunar 14–16 horas.
Hidratación, sal y bebidas: lo que ayuda de verdad
A veces no es hambre: es sed, o sensación de “vacío” por rutina.
Trucos simples:
- Un vaso grande de agua al levantarte.
- Infusión caliente (el calor ayuda a “calmar”).
- Si te mareas o te duele la cabeza en ayunos largos, puede ayudarte caldo o ajustar sal/electrolitos, pero cuidado si tienes hipertensión o indicación médica de controlar la sal.
Sueño, estrés y café: por qué influyen tanto
- Dormir poco suele aumentar el apetito y el picoteo por pura supervivencia.
- El estrés te puede llevar a buscar comida rápida y ultraprocesada.
- El café ayuda a algunos… pero en otras personas, en ayunas aumenta nerviosismo y sensación de “hambre ansiosa”. Prueba a tomarlo más tarde o con más agua.
Entrenar en ayunas: cuándo sí y cuándo no
- Si haces deporte suave o moderado, muchas personas entrenan en ayunas sin problemas.
- Si haces sesiones intensas (fuerza dura, HIIT, series), quizá te interese entrenar dentro de la ventana de comida o romper el ayuno antes.
- Si te mareas, baja el rendimiento o te da ansiedad, no lo fuerces: no hay premio por entrenar con sufrimiento.
Qué puedes tomar durante el ayuno (sin liarte)
Agua, café, té e infusiones
En general, lo más habitual es:
- Agua (con o sin gas)
- Café solo
- Té e infusiones sin azúcar
Esto suele ser lo más compatible con “no romper” el ayuno en la práctica cotidiana.
¿Edulcorantes, chicles y “cero calorías”?
Aquí hay debate. Mucha gente toma bebidas “cero” o chicle sin azúcar y sigue con su rutina. Otras personas notan que eso les abre el apetito o les dispara el “modo antojo”. Si tu objetivo es no pasar hambre, la regla útil es:
- Si algo te da más hambre, mejor evítalo.
- Si no te afecta y te ayuda a cumplir, puede ser una herramienta.
Caldos, leche y bebidas vegetales: qué pasa con ellos
- Caldo: puede ayudar mucho a nivel de saciedad, pero ya no es un ayuno “estricto”. Aun así, para mucha gente es preferible eso a abandonar.
- Leche/bebidas vegetales: aportan energía. Si las tomas, técnicamente ya estás ingiriendo calorías.
Cómo romper el ayuno sin tener un ataque de hambre
La primera comida: ideas rápidas y saciantes
La primera comida (o “comida 1” dentro de tu ventana) debería ser:
- Fácil de digerir
- Con proteína
- Con fibra
Ideas muy prácticas:
- Yogur griego natural + fruta + avena + nueces
- Tostada integral con tomate + AOVE + tortilla o pavo + fruta
- Ensalada completa con legumbre (garbanzos/lentejas) + atún/huevo + verduras
- Arroz o quinoa con verduras + pollo/tofu + AOVE
Lo que suele sentar peor (y por qué)
Romper el ayuno con bollería, zumos, azúcar o ultraprocesados suele:
- Dar un pico de hambre al rato
- Hacer que comas más rápido y peor
- Dejarte con sueño y “bajón”
No por moral, sino por efecto práctico.
Menú semanal fácil para ayuno intermitente (estilo España)
Plantilla de plato para no pasar hambre
Para que sea sostenible, usa esta plantilla en tus dos comidas principales:
- 1/2 plato: verduras (cocinadas o ensalada grande)
- 1/4 plato: proteína (huevos, pescado, carne magra, legumbre, tofu)
- 1/4 plato: carbohidrato saciante (patata, arroz, pasta integral, pan integral, legumbre)
- Grasa saludable: 1–2 cucharadas de AOVE o un puñado pequeño de frutos secos
Ajusta cantidades a tu hambre real y tu actividad.
Ejemplo de menú 16/8 (comida + cena + snack opcional)
Supongamos ventana 13:00–21:00.
Si 16/8 te cuesta, convierte esto en 14/10 sin tocar el menú (solo ajusta horario).
Lista de la compra “anti-hambre”
- Huevos
- Yogur griego natural / kéfir
- Legumbres (lentejas, garbanzos)
- Pescado (azul y blanco)
- Pollo/pavo o alternativas vegetales (tofu)
- Verduras variadas (frescas y congeladas)
- Fruta (manzana, plátano, frutos rojos, naranja…)
- Avena
- Arroz/pasta integral/patata
- Pan integral
- Frutos secos
- AOVE, vinagre, especias
- Infusiones
Beneficios del ayuno intermitente (lo que se sabe y lo que no)
Aquí conviene evitar promesas: el ayuno intermitente no “cura” nada por sí solo. Pero hay beneficios potenciales observados en estudios, sobre todo a corto plazo y especialmente cuando ayuda a mejorar la calidad de la dieta y/o a reducir calorías sin sentir que “estás a dieta”.
Peso y relación con la comida
A algunas personas les ayuda a:
- Comer menos sin estar contando
- Reducir picoteo nocturno
- Tener una rutina más simple
A otras les provoca el efecto contrario: “aguanto todo el día y por la noche arraso”. Si te pasa eso, no es tu herramienta.
Azúcar en sangre, tensión y colesterol
Hay evidencia de que el ayuno intermitente puede mejorar algunos marcadores de salud en el corto plazo, como peso, azúcar en sangre, colesterol y presión arterial, aunque los resultados dependen mucho de la persona y de lo que coma en su ventana.
Inflamación y otros posibles efectos
Algunas revisiones y artículos divulgativos mencionan posibles mejoras en inflamación y regulación metabólica, pero no es magia y la evidencia varía según protocolos.
Lo que aún no está claro a largo plazo
Hay menos investigación sólida a largo plazo, y algunas fuentes señalan que todavía no se conocen bien los efectos mantenidos en el tiempo. Por eso, si lo haces, la clave es que sea sostenible y saludable, no extremo.
🎓 Descubre nuestros másteres en deporte y salud
Mejora tu perfil profesional con formación 100% online y práctica.
Señales de que lo estás haciendo mal (y cómo corregir)
Mareos, irritabilidad y fatiga
Posibles causas:
- Ayuno demasiado largo para tu punto de partida
- Poca hidratación
- Comidas poco completas
- Café en exceso en ayunas
Soluciones:
- Vuelve a 12/12 o 14/10 una temporada
- Asegura proteína + fibra en comida y cena
- Prioriza sueño
Estreñimiento, mal aliento y dolor de cabeza
Suele venir de:
- Poca agua
- Poca fibra
- Cambios bruscos
Soluciones:
- Sube verduras, fruta y legumbre
- Agua + infusiones
- Camina a diario
Atracones o ansiedad: cuándo parar
Si el ayuno te lleva a:
- Obsesión por el reloj
- Atracones repetidos
- Culpa o ansiedad
Entonces no es buena idea seguir empujando. El objetivo es mejorar, no sufrir. Además, en personas con riesgo de trastornos de la conducta alimentaria, el ayuno puede ser una mala combinación.
PREGUNTAS FRECUENTES
-
¿Cuántas horas hay que ayunar para que funcione?
Depende de qué signifique “funcione” para ti. Para mucha gente, 12–14 horas ya mejoran el picoteo nocturno y el orden de comidas. 16/8 puede ir bien si te encaja, pero no es obligatorio.
-
¿Ayuno intermitente todos los días o solo algunos?
Si estás empezando, suele funcionar mejor:
-12/12 diario, o
-14/10 de lunes a viernes y flexible el finde
La flexibilidad ayuda a que no se convierta en una cárcel. -
¿Se puede hacer si trabajo a turnos?
Sí, pero hay que adaptarlo a tu realidad. A veces es más útil fijar una regla simple (“dejo 12–14 horas entre la última y la primera comida”) que intentar clavar un horario imposible.
-
¿Qué hago si me despierto con muchísima hambre?
Prueba este orden:
1.-Agua (vaso grande)
2.-Infusión caliente
3.-Espera 15–20 minutos y valora si es hambre real o hábito
Si sigues con hambre real y te sientes mal, rompe el ayuno sin culpa y ajusta la cena del día anterior (más proteína/fibra)
💡¿Necesitas ayuda para elegir tu máster en deporte?
Un asesor académico puede orientarte según tu experiencia, tus objetivos y el tiempo del que dispones. Podemos atenderte por teléfono o WhatsApp para resolver tus dudas al momento.
Resumen práctico (para no pasar hambre)
- Empieza con 12/12 o 14/10.
- Cena con proteína + verdura + algo saciante.
- En tu ventana, come “comida de verdad”: proteína y fibra.
- Hidrátate, duerme mejor y baja el estrés todo lo posible.
- Si aparecen mareos, atracones o ansiedad, reduce horas o para.
- Si tienes condiciones médicas o medicación relevante, consulta antes.
📘Másteres relacionados con lo que acabas de leer
Si este contenido te ha ayudado a aclarar ideas, puede que alguno de estos másteres encaje perfectamente con tu perfil. Son programas especializados en deporte y actividad física que te permiten dar un paso más en tu carrera profesional.

